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tropo sutil - la ironía y su mundo :->

Una metáfora que refleja nuestro modo de pensar.

Llevo semanas recordando... esa anécdota pero ninguna acordándome de ponerla en mi bitácora. Así, esa vez me pongo a redactar ese trocito de mi vida.

Avisar que por vez primera, el texto no tendrá efectos algunos ni enlace.

Era una de esa mañana, ya de primavera, normal y corriente, donde caminando hacia la Universidad de Sevilla, y mientras, medio despertado y andando, solía pensar en esas cosas que no suelen tener respuesta...

Quedando poca distancia para llegar, vi, como era de costumbre, un grupo de chavales yendo también hacia sus primeras enseñanzas intelectuales y de parte de la vida.

De pronto delante de mí - el hecho duro pocos segundos, a lo mejor un par de minutos - un crío se percata que tiene el lazo del zapato deshecho. El chaval se para, mira su zapato, y sin más pensarlo, ataca el problema como cualquier otro que podamos denominar corriente.

Así que se agacha para hacer un nudo a su zapato izquierdo sin pensarlo dos veces. Pero, ¡Oh!, sorpresa, esta en la calle y el suelo esta sucio. Por lo que si pone su rodilla derecha en el suelo dejara sucio su pantalón justo, además, a primera hora del día, antes de llegar al "cole".

En un instante de lucidez y con un reflejo muy acertado, coloca uno de sus libros, duro y cubierto, en el suelo sobre el cual coloca su rodilla derecha. Y ¡"voilá"!, su rodilla derecha en el suelo sin mancharse y rehaciendo el nudo del cordón de sus zapatos.

Personalmente, me quede sorprendido por ese reflejo tan rápido y acertado de ese chaval. No había lugar a duda. Era un crío listo.

Pero aquí no acababa la sorpresa - y pensar que eso duro unos pocos segundos, a lo mejor un par de minutos. Acabado el lazo de su zapato izquierdo, el chaval se levanta. Pero sorpresa: si se levanta tan rápido sacando el libro, no puede sacar el libro debajo de su rodilla derecha al estar apoyado su cuerpo encima. Por lo que otro reflejo igual de ingenioso, y estando tan cerca del suelo, apoya su rodilla izquierda en la acera, y así, levantando la derecha, puede recuperar su libro - duro y cubierto - y luego levantarse, sin ninguna preocupaciones más, y seguir su camino.

Cualquier que haya seguido bien la historia se percatará de un incidente: no protegió su rodilla izquierda al tocar el suelo, por lo que la final manchó su pantalón, pero da igual, se fue contento al colegio con una amplia sonrisa de satisfacción y ... una bonita mancha en la rodilla izquierda de su pantalón. ¡Eso si, con el lazo de sus zapatos perfecto!

A eso se dedica el ironista: en buscar esas manchas que no vemos o no queremos ver, y en resaltar ese proceso intelectual y humano, tan frágil a veces, que da lugar a comentarios que a veces cuesta entender. Esa pequeña anécdota sirve para ilustrar esos fallos que cometemos y que tanto nos cuesta reconocer.

Sinceramente, no se si muchas personas se hubieran percatado del lazo desecho, pero doy por seguro que todo el mundo tuvo que percatarse luego de la bonita y pomposa mancha en su precioso pantalón azul oscuro. ¿Quién tiene la culpa?.... ;o)

Tropo Sutil ;->

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